¡Sí, atiende!
Corría el año 2011 y desde el verano del 2008
el mundo parecía haberse puesto de acuerdo
para complicarle la vida a la gente corriente.
Empresas cerrando.
Empleos desapareciendo.
Incertidumbre por todas partes.
Y allí estábamos nosotros:
un matrimonio con más ganas que certezas y una decisión por tomar.
Podíamos esperar a que algún político apareciera para resolver nuestros problemas.
Dejo que lo reflexiones.
Reflexiona un poquito más.
Tan sensato como esperar lluvia en el desierto.
O podíamos remangarnos y hacerlo nosotros mismos.
Elegimos lo segundo.
Así nació nuestra papelería.
No con grandes inversores detrás.
Ni con un plan perfecto.
Ni con una legión de asesores diciendo lo que teníamos que hacer.
Nació con trabajo,
sacrificio,
muchas horas
y la firme convicción de que,
incluso en los peores momentos,
siempre habrá personas que necesiten
un cuaderno para empezar un proyecto,
una impresora para sacar adelante un negocio
o material escolar para construir su futuro.
Han pasado los años y seguimos aquí.
Porque nunca hemos entendido este negocio como una simple tienda.
Lo vemos como un lugar donde ayudar,
aconsejar
y solucionar problemas.
Un sitio donde el cliente entra buscando un producto
y sale con la sensación de que alguien
se ha preocupado por atenderle de verdad.
¡Mira!
Quizá no seamos la empresa más grande del sector.
Pero sí somos de los que abren cada mañana
sabiendo que detrás de cada compra
hay una persona que confía en nosotros.
Y esa confianza no se imprime,
no se fotocopia
y no se compra.
Se gana.
P.D.1: Si buscas el precio más barato de internet, probablemente haya alguien dispuesto a perder dinero para venderte algo.
Si buscas a alguien que siga aquí dentro de diez años cuando lo necesites, ya sabes dónde encontrarnos… es aquí.
